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La reducción del nivel del mar Muerto genera preocupación, indicó el Ministerio de Protección Ambiental de Israel en un informe sobre la situación del medio ambiente del país.

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Diario Marítimo ; 01 Marzo 2018 ; 1114 votos
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El nivel de agua del mar Muerto se reduce en un promedio de un metro de profundidad por año.

Ahora se ha vuelto irreconocible este lugar especial y, por difícil que parezca, hay que acoplarse a la nueva realidad.

 

El informe señala otros desafíos ambientales que enfrenta Israel, pero las características únicas del mar Muerto, el punto más bajo de la Tierra, son de gran preocupación.

La aguda reducción inició en las últimas décadas y es resultado de las políticas emprendidas tanto por Israel como por Jordania, países que comparten frontera el cuerpo de agua salada.

Los dos países enfrentan una constante falta de agua, por lo que desvían agua que normalmente corre hacia el mar Muerto.

"En ambos lugares tenemos una creciente población y una creciente necesidad de agua. No hay disponibilidad del líquido vital", explicó Sinaia Netanyahu, científica en jefe del ministerio y autora principal del informe.

El mar Muerto solía ser un cuerpo continuo, pero ahora está dotado de pequeñas islas saladas. Es un crudo recordatorio visual de cuán rápido se está secando.

La franja costera se va cada vez más hacia el centro y hay puestos de salvavidas varados en donde solía haber agua hace un tiempo.

¿El mar Muerto pronto se convertirá en cosa del pasado?

"El nivel del mar va a disminuir aún más, pero el mar Muerto no desaparecerá porque es lo suficiente profundo", dijo Netanyahu, quien añadió que "tener acceso al agua se volverá más engorroso".

Antes, los turistas podían dar una caminata rápida en la costa y hundir sus pies en el agua salada. Ahora, los hoteles y playas ofrecen transporte vehicular hacia el agua porque se ha alejado mucho.

"El acceso será mucho más complicado y se tiene que invertir en infraestructura para darle acceso al público", dijo Netanyahu.

Jordania tiene previsto implementar este año el proyecto Transporte Mar Rojo-Mar Muerto para aliviar el problema con el tendido de un ducto desde el mar Rojo para abastecer de agua las zonas que lo necesitan, incluyendo el mar Rojo.

Es un controvertido plan que preocupa a algunos ambientalistas. De cualquier forma, no resolverá por completo el problema.

Para la científica en jefe existe un objetivo más realista: reconocer que estos cambios negativos existen llegaron para quedarse e intentar aprovechar lo que ahora se considera una desventaja.

Esto es especialmente relevante por los socavones que han transformado el panorama alrededor del mar Muerto.

Existen unos 6.000 socavones que causan gran peligro. Varias áreas han sido cerradas y se prohíbe la entrada a ellas. La visión es pasmosa.

Los agujeros son resultado directo de la desecación del mar Rojo que ha creado un vacío subterráneo que causa el hundimiento de la tierra. No se debe subestimar el peligro.

Netanyahu añadió que los socavones podrían ser convertidos en sitios turísticos, pero añadió que este enfoque innovador requiere reconocer la realidad complicada.

Existen otros factores que contribuyen al deterioro de la situación en esta gema natural.

Aunque el ministerio no lo considera un factor importante, hay tres fábricas en el área que extraen sal del mar para fabricar productos.

Los cosméticos de la región tienen renombre mundial por sus propiedades curativas de muchas afecciones cutáneas.

Para fabricar potasa, una sal soluble, las fábricas extraen regularmente agua del mar Muerto.

Todo esto altera el delicado equilibrio natural creado en el mar Muerto y los alrededores.

Pero la principal causa de los acontecimientos negativos es el cambio climático. Conforme el planeta se calienta y los patrones climáticos cambian, el mar Muerto paga un caro precio.

Se debe implementar un plan para garantizar que la situación no se deteriore aún más, por lo que los gobiernos y organizaciones tienen que asumir la nueva realidad y hacer todos los esfuerzos posibles